Empezamos esta aventura a finales de 2017 con una sola idea: que un abrazo no se quedase solo en el momento. Que pudieras llevártelo puesto, colgártelo del cuello, enmarcarlo en casa.
Cada pieza de plata es maciza, original, certificada. Lleva escondida en su parte trasera una piedra que simbólicamente se carga con el cariño de tus abrazos y la convierte en tu talismán. Cada lámina nace de una técnica mixta a base de acrílicos, en serigrafía limitada.
Y todo, absolutamente todo, se puede personalizar. Porque tu abrazo no se parece al de nadie.